Ya tenemos aquí Halloween, esa maravillosa fiesta que se han encargado de inculcarles a los pequeños y con la que vivirán desde que nacieron. Pero eso es el marketing y el consumismo. Para nosotros, los mayores, es la fiesta de todos los Santos, donde se compran frutos secos, se da una vueltecita y se recuerdan a esos que ya solo viven en nuestros corazones. También podemos pensar en positivo...abrir nuestras mentes a otras tradiciones, conocer como se celebran las fiestas fuera de nuestro país. Bueno, da igual, el caso es que todo el mundo anda como loco buscando disfraces para los niños. Y casi obligado, yo tenía que hacer algo relacionado con el tema. Ya sabéis que esto de las galletitas no es lo mío, pero la verdad que cada vez me están enamorando más. Solo hay que coger una recetita de galletas, hornearlas y decorarlas (solo eso). Y no tiene precio la cara que se le queda a mis hijos al verlas!. La receta de las galletas es del blog El Rincón de Bea que me encanta, pero podéis encontrar innumerables por la red. Y están decoradas con fondant, porque lo de la glasa lo dejare para otro momento jeje.
Pues ahí va la recetita. A ver si os animáis:
250 gr. mantequilla a temperatura ambiente
250 gr. azúcar glass(no hace falta que sea icing sugar)
1 huevo XL (de los grandotes)
650 gr. harina tamizada
1 chorrito de leche
Aroma
Batir la mantequilla para ponerla cremosa. Echar el azúcar poco a poco para integrarlo bien. Batir bien para que el azúcar se disuelva.
Añadir el huevo ligeramente batido, el aroma y batir bien hasta que quede una mezcla homogénea.
Echar poco a poco la harina mezclando bien entre incorporación e incorporación. Al final añadir algo de leche y batir todo muy bien.
Esta receta en el blog original viene explicada para hacerla con Kitchen Aid, pero como todo el mundo no la tiene, os la explico para que la hagáis a mano con una simple varilla. Yo la he hecho y sale bien, sin problema. Lo de la harina tamizada es aconsejable, pero si la echáis sin tamizar también queda bien, siempre que os preocupeis de batir bien y de que no queden grumos. El aroma, el que queráis. Yo uso vainilla, pero podéis echar cointreau, aroma de almendras, limón, no sé, lo que se os pase por la imaginación, siempre que sea de una textura que no aporte grumos (liquida o en pasta). ¿Lo del chorrito de leche? Pues chic@s, a ojo, un poquito. Y eso si, hay que tener un poco de idea de como debe quedar la masa, que no se pegue a los dedos y se una bien, que quede lisa al hacer una bola. Si necesitáis un poco más de harina, echadla sin miedo, poco a poco hasta obtener lo que buscáis.
Una vez que tenemos la masa como nos gusta, la cortamos en cuatro (es lo ideal) y la extendemos en bandejas de esas lisitas para que las galletas no cojan mala forma. La metemos en el frigo un par de horas, las sacamos, las cortamos con el cortador correspondiente, y, super importante, volvemos al frigo para que al hornearlas no pierdan la forma. Al menos 15 minutos. El horno, pues ya sabemos que cada cual tiene su aqué. En la receta original pone 180º. En el mío se me queman muy rápido si lo pongo a esa temperatura y lo pongo a 160º. Tenéis que tener en cuenta que tienen que quedar blanquitas. Y el tiempo pues lo mismo, 15, 18 min., depende. Yo las saco justo cuando el filito se empieza a tostar. ¡Hay que estar muy atentos!. Las dejamos enfriar en una rejilla, y ¡listas para comerlas (en el caso de mis hijos que no tienen espera) o decorarlas!.
Espero que os haya gustado mi explicación. ¡Hasta la próxima!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario