con salsa de CHOCOLATE... los que lo hayáis probado ya, sabéis de lo que hablo. su textura suave hace que se funda literalmente en la boca, con un intensísimo sabor a chocolate. Hagáis la cantidad que hagáis, os lo comeréis seguro en un par de días, si aguanta dos días vivo...Perfecto para terminar una cena entre amigos, o acompañarlo a media tarde con un cafelito, o un té. Es una de mis delicias favoritas, fácil de hacer y con la ventaja de que está más bueno de un día para otro, con lo que no tenéis excusa. A pesar de que os parezca una barbaridad la cantidad de chocolate y huevos que lleva, tened en cuenta que no lleva harina ni levadura, así que la consistencia la dan esos ingredientes. Queda tipo browni, pero menos pesado a mi gusto, mucho más fino.
Aquí tenéis la receta:
500 gr. de chocolate fondant
250 gr. de azúcar glass
10 huevos separando la yema y la clara
250 gr. mantequilla sin sal
1 pellizco de sal
Precalentar el horno a 180º.
Ponemos al baño María el chocolate y la mantequilla. Lo fundimos con cuidado de que no entre agua y vamos removiendo para que se mezcle de forma homogénea.
Aparte, batimos las yemas con el azúcar hasta conseguir que se integre bien.
A esta mezcla le echamos el chocolate y la mantequilla poco a poco, sin dejar de mover, hasta obtener una crema brillante.
En otro bol, montar las claras a punto de nieve con una pizca de sal.
Incorporar las claras poco a poco con una espátula y movimientos envolventes, para que no baje.
Al final quedará una mezcla que parece un poco líquida, pero es así como debe quedar.
Lo echamos en un molde grandecito, de al menos 26 o 28 cm. de diámetro. Yo usé uno de esos de tartaleta, o tarta de manzana de silicona, que resulta muy cómodo para desmoldar. Tenéis que tener en cuenta que es un pastel delicado, se puede romper al intentar pasarlo al plato.
Lo metemos al horno 30 ó 35 min. a 180º. Tened fe, aunque parezca que no está hecho, al enfriarse se compactará.
Para la salsa de chocolate:
Hay muchos tipos de salsa de chocolate, podéis usar el que prefiráis (no os aconsejo sirope porque es demasiado empalagoso y el pastel de por sí tiene mucho sabor). Creo que este sencillito le va muy bien:
200 gr. chocolate con leche
200 ml. nata.
Calentar la nata hasta que rompa a hervir. Echar sobre el chocolate previamente cortado en trocitos pequeños y remover con unas varillas hasta que se mezcle bien.
Echamos la salsa caliente por encima de nuestra porción y a disfrutarlo!! Espero que os guste. Un besote!